Paraguay despues de las elecciones

Horacio Cartes, un magnate de la industria del tabaco y un novato en la política, tuvo una resonante victoria en las elecciones presidenciales de Paraguay, trayendo de vuelta al poder al Partido Colorado, agrupación política que gobernó el país durante más de sesenta años, hasta el 2008.

Cartes – quien ha sido acusado por sus vinculaciones con el narcotráfico, el contrabando y el lavado de dinero, acusaciones las cuales ha negado fehacientemente – ganó las elecciones con el 45,8% de los votos, mientras que el candidato del Partido Liberal, Efraín Alegre, obtuvo el 36,94%. Casi el 69% de los más de 3,5 millones de paraguayos habilitados a sufragar acudieron a las urnas para emitir su voto y elegir al nuevo presidente y vicepresidente, así como también a miembros del Congreso, gobernadores y representantes en el Parlamento del Mercosur.

El Partido Colorado (ANR)  obtuvo 19 escaños en el Senado, cuatro más que en las pasadas elecciones, mientras que los liberales (PLRA) consiguieron 12, perdiendo dos puestos en comparación a los 14 que actualmente ocupan. La izquierda logró aumentar su número de miembros con el Frente Guasu quienes obtuvieron cinco puestos, el Partido Democrático Progresista con tres puestos y Avanza País con dos, convirtiéndose de esta forma en la tercera fuerza política. UNACE, el partido aliado con el PLRA para estas elecciones, obtuvo dos escaños, marcando un fuerte descenso en comparación a los nueve miembros con los que actualmente cuenta. El Senado se completa con un miembro del Partido Encuentro Nacional y otro de Patria Querida.

En la cámara baja la ANR pasó de tener seis a ocho miembros, el PLRA mantiene el mismo número de siete miembros, mientras que UNACE pasó de cuatro miembros a uno y Avanza País ganó un puesto.

Que nos dicen los números y que como podemos interpretarlos?

Estamos cansados de los políticos tradicionales

Cartes5Los paraguayos votaron en la misma línea del 2008, a un completo extraño del escenario político con la esperanza de que sea capaz de lograr cambios desde dentro. Cartes es un novato en la política, llego a la misma hace apenas  unos años comprando su participación en el Partido Colorado. Esta no sólo fue su primera elección como candidato, sino también como un votante, fue la primera vez que el nuevo presidente del Paraguay votó en una elección nacional.

Pero los hechos parecen indicar que los paraguayos aprendieron algo de las elecciones del 2008: no se puede elegir a un completo extraño sin plataforma política y esto probablemente explique el por qué la gente eligió a Cartes, inexperto político quien se candidato utilizando la plataforma del partido más poderoso del país.

Pagaran el precio de sus alianzas

Los resultados de las elecciones representan un duro golpe para el Partido Liberal. El mensaje fue fuerte y claro “no estamos de acuerdo con la forma en que el partido manejo el juicio político a Lugo y no estamos de acuerdo con su alianza con el UNACE.” El PLRA no sólo perdió la candidatura presidencial, sino que también perdió escaños en el Senado y la Cámara de Diputados, junto con gobernaciones claves que históricamente eran parte del feudo liberal.

De manera similar, el voto popular también castigó severamente a Patria Querida, en este caso no por sus alianzas, sino por su participación en el juicio político a Lugo, que junto con otros errores políticos significativos en los últimos meses, parecen indicar la muerte de la agrupación política.

No se puede ganar al Partido Colorado sin alianzas

Esta es una lección que todos en la oposición ya sabían, pero por alguna extraña razón pensaron que podría cambiar las reglas del juego y los resultados hoy hablan por sí mismos. La oposición dividida simplemente no tiene suficientes votos ni fuerza para ganarle a los colorados. El Partido Colorado – un  partido extremadamente inteligente, astuto y arraigado en la cultura Paraguaya – sigue ganando bajo la premisa de “más sabe el diablo por viejo que por diablo.” Lo que todavía nos queda aprender es como construir alianzas fuertes y sostenibles  que nos permitan luchar de forma eficiente contra el aparataje de la ANR.

El mito del voto de la juventud

Con un porcentaje tan grande de gente joven, el 62% de los paraguayos es menor de 30 años, en cada elección se vive la ilusión de que el voto joven cambiará el rumbo político del país. Esta creencia resultó ser un mito una vez más. La juventud paraguaya se haya profundamente desencantada con el proceso político y siente que su voto y participación no hacen diferencia alguna lo que puede ayudar a explicar las bajas tasas de participación electoral. Por otro lado el ‘voto duro’ – el voto basado en el color partidario y no en el candidato – sigue siendo la fuerza predominante en la política paraguaya.

No podemos subestimar fuerza del status quo y del estado clientelista

Estas elecciones también traen consigo un mensaje sumamente fuerte: la fuerza del status quo y del estado clientelista. La gran consolidación de poder del Partido Colorado en esta elección indica claramente lo conservadora que la sociedad paraguaya sigue siendo y lo aferrada que la misma se encuentra a la mantención del status quo, básicamente a cualquier precio.

Desafíos

Si bien Cartes logró obtener una resonante victoria dudo que la luna de miel dure mucho. Algunos de los principales desafíos que tendrá que enfrentar son:

Una nueva fase de escrutinio internacional

Cartes tendrá que dar explicaciones claras y contundentes a las acusaciones sobre sus vínculos con el narcotráfico, el contrabando y el lavado de dinero. Es muy probable que estas acusaciones además atraigan los ojos y la atención de la prensa y organismos internacionales sobre temas como la estabilidad política y corrupción en el país. Cartes tendrá que estar preparado a dar algunas respuestas que sean por lo menos convincentes, o al menos intentarlo.

Aumento de las necesidades sociales

A boy bathes in a laundry basin in the Chacarita slum of AsuncionCon el pronóstico de que la economía crecerá un 13% este año, el problema en Paraguay se centra en el aumento de la desigualdad, la pobreza, la falta de acceso a servicios básicos y las disparidades en la tenencia de tierras. Paraguay es uno de los países más desiguales de la región, un escándalo incluso para los estándares de América Latina, con más del 80% de la tierra en manos del dos por ciento de la población. Con cerca del 50% de la población en condiciones de pobreza, el nuevo gobierno tendrá que encontrar una manera de dar respuesta a las crecientes necesidades sociales y demostrar que el auge económico que vive el país, gracias al aumento de los precios de las materias primas, no es uno que sólo beneficiará a los oligarcas y las elites económicas y políticas tradicionales, sino a la población en general. A menos que estos problemas sean resueltos de raíz, va a ser muy probable que el malestar social aumente, lo cual puede llegar a llevar a una agudización del conflicto armado, especialmente en el norte del Paraguay.

Sociedad fragmentada y dividida

La sociedad paraguaya esta y seguirá estando fragmentada sobre los principales temas sociales que aquejan al  país. La rotura completa del contrato social después de la destitución de Lugo en junio requiere no sólo una gran capacidad política sino también un fuerte liderazgo social que ayude a unir al país bajo una visión común. Aún está por verse si Cartes tiene estas habilidades y es capaz de liderar al país de esta forma.

Gestión de las relaciones internacionales

La elección de Cartes pone a las potencias regionales, Brasil y Estados Unidos, en una situación muy incómoda y plantea interrogantes acerca de la situación de Paraguay en el Mercosur. Cartes tendrá que encontrar una manera de volver a establecer relaciones con la región que permitan sacar al Paraguay del aislamiento internacional que ha estado sufriendo desde junio del año pasado, una cuestión crucial y urgente de un país sin salida al mar como el nuestro.

Mientras que los paraguayos despiertan con un nuevo presidente, para aquellos de nosotros que nos concentramos en temas políticos y sociales, la elección Cartes es preocupante, por decir lo menos. Con Cartes podemos esperar un aumento de los altos niveles de desigualdad social y una democracia de baja calidad en los próximos cinco años, ciertamente un pronóstico poco alentador para una nación en extrema necesidad de profundos cambios estructurales.

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